“Hacer bien las cosas y a la primera”, “Cumplir con los requisitos del cliente”.
¿Dónde se produce la calidad? Esencialmente la calidad radica en cada uno de nosotros, y si es así, podemos decir que la calidad la producimos todos y somos responsables al asumir una actitud de hacer bien las cosas a la primera o hacerlas mal.
Si interviene nuestra actitud al producir la calidad, es conveniente que tengamos cuidado en nuestros actos, en nuestras acciones y que pensemos en la trascendencia, que ocasionan nuestros comportamientos, esto no es más que detenernos a reflexionar en el impacto que tiene nuestro trabajo en otros, una formula fácil es preguntarnos como nos gustaría recibir un producto cuando pagamos por el.
Transformar una materia prima en otro producto brindando beneficios, asegurando que nuestro trabajo repercute debido al cuidado y esmero que pusimos en todo aquello que realizamos es tan visible que el termino que nos califica y nos distingue es “persona de calidad”.
La calidad es un filosofía de vida que depende de cada uno de nosotros, del equipo que integramos, de la organización en que trabajamos y que somos parte de ella. La calidad somos todos, por que no contagiar a los demás si esta es muy bien vista, ¿no crees que vale la pena?.
Para ser personas de calidad, nuestra mentalidad deberá estar centrada precisamente en cada una de nuestras acciones, respetando los procesos, los procedimientos, las políticas que ya fueron revisados y si lo podemos mejorar decirlo, eso habla muy bien de nosotros, nuestras miras deben ser altas a buscar y sentir el orgullo de poder decir “yo lo hice”, “yo participe”, “puse mi grano de arena”, “lo hicimos”, “pertenezco al equipo”, “trabajo en esa empresa”. El sentirnos satisfechos de haber contribuido de una u otra manera en lo que el mercado califica como “buen producto”, como “buen servicio”.
Todo lo anterior se da, como se advertía si somos personas de calidad pero para ello hay una serie de valores de principios que todos llevamos adentro, sólo es cosa de sacarlos y demostrarlos en nuestro trabajo, esos valores que tienes y que puedes ponerlos en práctica para acrecentar la calidad son:
ORDEN. Son las normas que debemos seguir para la consecución de un fin de un objetivo. Piensa en la responsabilidad que tienes y porque es importante seguir los lineamientos, piensa en tu vida ¿qué pasaría si no siguieras un orden?
DISCIPLINA. Son las pautas de conducta que debemos observar dentro un grupo y que nos ordenan en nuestras actividades, mostrando una actitud de aceptación.
HUMILDAD. Es la capacidad para reconocer nuestros errores y replantearnos la mejora para crecer como personas. Para aceptarnos, rectificar y ser mejor día a día.
Si no somos humildes no podremos tener la apertura para ver y reconocer aquellas cosas en las que tenemos que mejorar.
LABORIOSIDAD. Trabajar en nuestro primer paso. Hacerlo bien y con cuidado en los detalles es cuando se convierte en Valor. ¿Cuánto te falta para dar ese salto? Como veras si se puede, la mitad ya la recorriste solo es dar el siguiente paso.
PERSEVERANCIA. Para levantarnos de las frustraciones de nuestros errores del día y ver que si podemos hacer las cosas mejor. Siempre es tiempo de que los buenos propósitos se hagan realidad.
SENCILLEZ. Para compartir y corregir aquello que podamos o veamos en el trayecto que va mal. La sencillez nos hace mas profundos y perdurables.

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