LOS VALORES DE LA CULTURA COMO IMPULSORES DEL CAMBIO.
CIUDADANÍA : Convivencia, democracia y gobernabilidad.
Intentaré ubicar desde la perspectiva del tema algunas ideas en torno a las reflexiones elaboradas en el intercambio de aportaciones de los compañeros de la red de homólogos del curso “Los valores y la ética”.
Al discutir sobre la ciudadanía esta no se debe circunscribir en torno solamente al ejercicio de los derechos políticos o al lugar de nacimiento, esta tiene que ir más lejos al considerar a la persona en sus plenos derechos por ser individuos con dignidad. Desde este punto de vista el hombre no tendría una connotación propia de ciudadanía sino hablaríamos de la persona como un ente Universal.
La persona con una participación democrática por estar ubicada en un espacio, del cual es merecedor en igualdad de circunstancias, si él carece es debido a que ha sido despojado por otros, aquellos que han ganado más fuerza y espacios dentro una sociedad in equitativa , deshumanizada, sin alma. “sin democracia no puede haber ciudadanía”.
Se requiere del ciudadano activo, con participación con valores para el ser humano, defensor de sus espacios y aquí encontramos a los jóvenes con sus movimientos juveniles planteando el problema de la exclusión de la vida política y pública. Como comenta Evelina Dagnino “La exclusión alude y se funda en un proceso cultural que podemos denominar autoritarismo social” reflexionemos en este comentario de Dagnino en donde va más allá hasta encontrar clasificaciones o diversas categorías excluyentes en que no son reconocidos como iguales los demás y a veces ni como parte de la comunidad.
Es por ello que el pensamiento apunta a la minusvalorización a un falso entendimiento de los conceptos esenciales de las valores, se tratará de abordar los valores desde una perspectiva más humana –es lo que creo- en cuanto a los participantes de la vida académica, sirva las notas siguientes como una reflexión de lo visto en el curso.
Hoy día se ha acentuado la ambigüedad en la interpretación de los conceptos, así como la multiplicación de interpretaciones que de ellos se hacen la pos modernidad nos ha hecho presa de fenómenos sociales que nos dejan con posiciones amorfas, sin claridad de acción que nos hacen mostrarnos impávidos.
La pluriformidad del pos modernismo debemos considerarla desde el punto de vista antropológico serio, y no como una sucesión de discontinuidades o saltos superficiales, fenomenológicos caprichosos de momentos.
El pos modernismo tiene un punto claro de coincidencia: considerar como clave de la vida a la persona individual (*) . Pero aquí radica el fin que le daremos a la interpretación, la esencia se otorga a la persona y dependiendo del concepto que se tenga de ella daremos nuestra interpretación a la realidad en la que operamos. Pudiéramos considerar al hombre como persona por que posee una capacidad de propio dominio y de trascendencia.
Sólo el hombre es persona, sujeto consiente y libre, y precisamente por estas dos consideraciones es centro y vértice de su existir y de su relación con su medio,
La dignidad de la persona es el bien mas precioso que el ser humano posee, gracias al cual supera en valor a todos los materiales, el hombre vale no por lo que tiene sino por lo que es. La persona como tal no es susceptible de reglamento ni de venta, ni de acuerdos o negocios unilaterales para beneficio particular.
Esta postura debe irrumpir en la empresa de hoy, es decir, hacer la resurrección de los valores que se encuentran enterrados en la monotonía del poder y el dinero.
(*) Llano C. Carlos . El pos modernismo en la empresa pag. XVI
De la percepción que tengamos conformaremos muchas de nuestras conductas, pero el significado esencial que es igual para todos , debido a su carácter esencial podremos valorar la aceptación o rechazo cuando hablamos de cultura, trabajo, personas, valores, ética, sucede lo que en mucho no podremos evitar. Veamos algunos conceptos de cultura y evaluemos si estamos con los ingredientes completos para lo que hemos hecho y estamos viviendo.
“La cultura es el esfuerzo constante del espíritu humano por realizar valores en la vida”.
Keyserling
“La cultura es el centro del hombre mismo, su perfeccionamiento a través de sus obras. Cultura es todo lo que no es naturaleza , todas las obras de la actividad humana, las realizaciones humanas transmisibles por mecanismos distintos de la herencia biológica”.
Manuel Guerra
“La cultura es aquello a través de lo cual el hombre, en cuanto hombre, se hace más hombre, accede mas al ser”.
Juan Pablo II
Podríamos decir con el soporte anterior que la cultura es el resultado o efecto de cultivar los conocimientos y de afinarlos por medio del ejercicio de las facultades humanas. También es el conjunto de los valores y de forma de vida de un grupo.
Podremos decir que es el cultivo interior del ser humano fruto de su actividad.
La cultura tiende directamente al desarrollo y perfeccionamiento del ser humano. Como estos fines no pueden lograrse sin la convivencia, la cultura se hace civilización, es decir, refinamiento, mejoramiento y progreso.
Se puede afirmar con Guzmán Valdivia que el nexo entre la cultura y la civilización la establecen los valores: esas excelencias del ser que el hombre descubre, concibe, siente y quiere en función de su propio desarrollo y perfeccionamiento.
En la cultura el proceso valorativo puede tener dos vertientes, una, en la que quien valora verdaderamente descubre la riqueza cultural; la otra cuando al valorar no se descubre tal riqueza, se adoptan estilos de vida del nivel inferior y hay un retroceso socio-cultural.
Lo que daña a la persona es aquello que contamina a la autentica cultura, que se confunde con ella y que solo es bueno en apariencia .
Lo que realmente es cultura se debe a los valores descubiertos y vividos.
A continuación se presenta un poema de Federico Mayor Zaragoza que hace pensar sobre aquellos, principalmente jóvenes en donde se vierte la condición del cambio del cual son excluidos, sin embargo la manifestación queda y se hace patente per secula secolorum.
Así como las manifestaciones de los jóvenes con los que tratamos en cada sesión, sirva la presente para un mejor entendimiento de nuestros dicentes.
Te quejas
de oleaje fuerte
para esto queremos
el valor
de quienes no aceptan
Solamente
lo visible.
La calma es sumisión,
abatimiento
muerte.
La vida
está en el remolino
donde azota el viento
y cada célula trepira
y cree
en lo imposible.
Sólo los rebeldes
son vigías
del cambio
que la condición humana
exige.
Federico Mayor Zaragoza.
Director General de la UNESCO.
En la actualidad se habla de valores situados exageradamente, sin precisar su noción, sus alcances, sus implicaciones, sin considerar si esto esta bien definido.
Los valores no deben separarse del ser y de la verdad de los entes. El ser humano tiene la capacidad de explicarlo todo mediante su inteligencia con su señorío descubre los valores, los asume, hace valoraciones y pretende dominar el entorno.
VALOR: Es toda perfección real o posible que procede de la naturaleza y que
se apoya tanto en el ser como en la razón de ser de cada ente.
El valor y la valoración actualizan el ejercicio de la inteligencia.
El valor se capta al conocer, la valoración se hace eficiente al realizar juicios. En el primer momento, el hombre conoce la realidad, la contempla, la comprende. Después al valorar vuelve sobre las cosas, las ordena las jerarquiza y las planifica.
Los valores dan luz a la inteligencia para guiar a la voluntad, y que se hace vida cuando el ser humano adquiere virtudes. Por ello no deben identificarse los valores con las virtudes.
Vivir lo valorado supone ejercitarse hasta alcanzar la virtud y entonces la conducta manifiesta la intensidad del hombre, descubre aquello con lo que se estableció un compromiso.
VALORES
Existen distintas posturas acerca de los valores.
En el ámbito subjetivo el ser humano es quien dice lo que son los valores porque, o reconoce solo los que le interesan, o los recrea.
En el ámbito objetivo se observa la realidad. La realidad es lo que es independiente de la opinión de quien lo conozca: la verdad se impone y el valor de lo que es verdadero no se cuestiona.
Cuando los entes realizan sus tareas, se habla de valores de operación.
Así los valores de alguien o de algo se acrecientan en la medida en que cumple realmente su razón de ser (vocación). Y ese sujeto se manifiesta como valioso, porque tienen valores y los ha puesto en practica.
Podemos afirmar que los valores tienen realidad, por que se apoyan en el ser de los entes, y como el ser es la primera perfección que tiene cada ente, puede decirse que el ser es el primer valor, del que se seguirán los demás valores.
Los valores solo se dan en la realidad que es lo que opera.
El no realizar una posibilidad puede frustrar el desarrollo de la naturaleza de un determinado ser, porque tenia la capacidad de hacer algo que no hizo. Pedir a una persona que cultive una virtud es posible, por que ella puede hacerlo, sin embargo solo si quiere lo hará.
Cada ente tiene una razón de ser y por eso tiene valores, la razón de ser de algún modo se frustra, si nadie conoce esos valores o no los aprovecha ni proyecta.
Los valores siempre se dan en lo existente. En la idea solo se puede dar la noción de valor.
Al conocer y descubrir los valores, el ser humano no se queda indiferente, activa su voluntad, y como fruto de una comparación entra los valores conocidos, puede elegir algo bueno con preferencia de otras bondades, la voluntad tiene como objeto propio el bien objetivo, que esta cimentado en la verdad que presenta la inteligencia.
Al comparar y elegir la persona esta realizando una valoración. Por esta capacidad valorativa el ser humano puede influir en su ambiente .
Por la inteligencia recibe, por la voluntad aparta y modifica su entorno.
Es mas fácil acceder al conocimiento de los valores que al campo de las valoraciones, debido a que en las últimas se ejercita la voluntad y la afectividad sobre lo externo, situación que implica un compromiso.
Los valores no se crean, sólo se descubren y se pueden aprovechar.
Cuando se eligen determinados valores es porque se han descubierto, seleccionado y aplicado para resolver las situaciones vivir cotidiano con un estilo personal.
La elección de valores es adecuada cuando responde satisfactoriamente a los requerimientos de una situación dada,
Cuando nos referimos a que los valores se descubren están en posibilidad de ejercer una causalidad transmisora de valores. Esta causalidad se realiza en comunidad, por eso los valores tienen dos dimensiones: una estática de estar ahí, en su sujeto y otra dinámica por ser susceptibles de descubrirse y aplicarse para beneficio de personas y grupos. En este sentido la dignidad de un ser humano reside, en el valor propio de su condición personal. Desde el punto de vista moral una persona es digna según los valores que ella misma aplique y adopte para adquirir virtudes morales. Todo esto la califica como valiosa, pero además, la capacita para transmitir lo que ha descubierto y ha adoptado. De este modo puede dignificarse y dignificar a otros.
El sentido pleno de los valores se alcanza cuando alguien los conoce la aplicación de ese sentido se realiza cuando los valores influyen en la conducta de personas y comunidades.
No basta con que los valores se conozcan, deben influir en la voluntad del ser humano y hacerse vida.
Las personas adoptarán los valores que le sean mas accesibles y ellos serán los que darán su estilo de vida. Por eso puede haber estilos de vida ricos o deficientes en valores, o estilos de vida equívocos o erróneos en valores.
Los primeros son aquellos modelos en los que se adoptan prácticamente todos los valores que se deben aplicar. Los estilos de vida deficientes solo admiten algunos de los valores que deberían vivirse.
Hay que aclarar que el valor siempre supone algo positivo, supone perfección, por lo que sería un contrasentido hablar de valores negativos. En cambio si puede hablarse de antivalor o de contravalor cuando hay algo negativo que oscurece el conocimiento del valor, que impide su aplicación o que supone la elección, fuera de lugar, de un valor que en mi mismo es bueno, pero que perjudica a quien lo elige por las circunstancias concretas del sujeto.
VALORACIONES
La razón de ser fundamenta y propicia todos los valores de cada ente. Se parte de una naturaleza concreta y desde ella, acentuando su potencialidad se pueden actualizar otros valores.
Cada ente cumple su misión concreta cuando actualiza su razón de ser. En la medida en que tal razón se realice con fidelidad y plenitud, el ente corpóreo será mejor aprovechado y el ente corpóreo espiritual realizará su misión de servicio de manera más plena, según sus circunstancias.
La persona humana como ente corpóreo espiritual, también tiene su razón de ser, vale. Esta razón, por ser más rica que la de cualquier otra realidad, no se agota en que exista. El humano, al descubrir los valores en si mismo y en otros percibe la potencialidad propia y ajena y puede actualizarla.
Es bueno que algo exista, pero es mejor que además alguien conozca esa existencia y toda su riqueza.
El hacer consciente tal proceso de conocimiento servirá de base a la actividad humana que no solamente contempla, sino transforma. Esta transformación supone relacionar los valores en los entes, pero también darles otra proyección a los valores.
En la persona la dinámica de la captación de los valores no es inmediata, primero conoce el entorno, después se conoce, y luego al reconocer el entorno (volver la actuación sobre lo conocido) valora tanto lo conocido como así mismo.
Al hablar de la captación de valores, necesariamente entramos en un terreno subjetivo, por que esta captación depende del modo de ser propio de cada persona, de su educación de sus intereses, de su experiencia, sin embargo, el punto de partida es la realidad, que a todos nos dice lo mismo.
La valoración es la acción y el efecto de valorar. Es evaluar, estimar, apreciar. Valorar es determinar el valor de algo, poner precio es reconocer el valor o el mérito de una cosa o de una persona , es aumentar el valor de algo, valorizar.
Este proceso valorativo sólo puede hacerlo conscientemente los seres inteligentes, quien se enriquece cuando capta la realidad. Pero la persona no se queda estática, sino que inicia un proceso interior de relaciones de análisis… que después proyecta como una aportación personal.
Este captar y expresar a mi manera, la perfección de la realidad es lo que se llama valoración. Se capta lo objetivo, pero al modo personal, siempre que incluya el respeto de la realidad.
La valoración se hace sobre la realidad, y no basta, con haber captado la esencia de los entes, hace falta captar también lo propio de cada uno de ellos.
Esto es mas difícil, porque supone una profundización analítico-sintética de cada ente, lo que depende más de las cualidades del sujeto que valora que de lo que es valorado.
Se introducen así diferencias subjetivas frente a un mismo objeto de conocimiento y la posibilidad de errores a lo largo del proceso valorativo.
En la valoración, hay que tomar en cuenta las posibilidades de cada ente, que están mas relacionados con la razón de ser.
Si es difícil conocer el ser propio de cada uno, es más difícil conocer la razón de ser, por lo que aumenta el margen de error.
VIRTUDES
Para hablar de las virtudes hay que apoyarse en el concepto de hábito como disposición constante de hacer o de obrar de una manera determinada. El hábito supone un acto deliberado que puede ser bueno o malo. En el primer caso se trata de una virtud, en el segundo de un vicio.
Si hablamos de virtud en sentido estricto diremos que es un hábito operativo bueno, también puede definirse como la capacidad y la habilidad de llevar a cabo determinadas acciones adicionales a la persona humana. En ciertos sentidos, la virtud y el valor no se identifican, porque la virtud parte del valor que está en el terreno entitativo y se proyecta a lo operativo .
Toda virtud se enraíza en un valor originario que el ser trae en su misma naturaleza, o que por su naturaleza puede desarrollar o adquirir. Y el valor originario queda enriquecido al cimentarse la virtud.
Los valores a diferencia de los hábitos buenos o virtudes, son toda perfección y razón de ser que dependen de la naturaleza de cada ente. Los valores se conceptúan en la inteligencia, a través del sentido interno de la cogitativa. Se puede decir que los valores pertenecen al orden de la intelectualidad, las virtudes suponen entonces, el ejercicio de la voluntad
Hay virtudes intelectuales y morales. Las últimas son las que realmente perfeccionan a la persona pues no se quedan en el ámbito de la especulación, sino que se apoyan en la especulación y provocan la operación.
Con las virtudes morales se mejora el hacer, a través de este hacer se mejora el ser, y desde la voluntad que hace-hacer se influye en la inteligencia que aprende a observar y a reflexionar sobre la vivencia del hacer.
Las virtudes morales permiten alcanzar la bondad en absoluto, porque la actividad que provocan está apoyada en el ejercicio de las virtudes especulativas.
Las virtudes pertenecen al orden de lo volitivo pues, aunque las virtudes intelectuales perfeccionan a la inteligencia, el desarrollo de cualquier virtud requiere de la influencia de la voluntad, que sostiene el ejercicio para aumentar el hábito bueno.
Por la dinámica de las operaciones humanas, todo lo que afecta al intelecto influye en la voluntad. Cuando se adquiere la virtud, el motivo es mas intimo, porque el valor se fortalece.
Una sociedad en donde se practican las virtudes es mucho más rica pues al desarrollar una virtud automáticamente crean otras, por la conexión que existe entre ellas.
La virtud está en el campo del bien y siempre sana lo enfermo, cultiva lo agreste, ordena lo disperso, resalta lo inadvertido, armoniza el caos y embellece las acciones.
El trabajo bien realizado fortalece los valores para el desarrollo personal y para el impulso económico y social
Así es como se satisfacen parte de las necesidades individuales y sociales de la persona que le permitirán explicitar los valores de la sociabilidad y los valores del desarrollo personal.
Con esta base es fácil vivir la virtud de la solidaridad y de la confianza. Estas virtudes a su vez pueden impulsar las virtudes de la laboriosidad y de la responsabilidad, solidaridad, confianza y en la convivencia de identidad y de pertenencia.
Sólo con la acción y profundizando en nuestros actos viendo los otros como nosotros integraremos una comunidad más cordial.
